lunes, 20 de febrero de 2012

Lecturitas



Últimamente he vuelto a mi ritmo de lectura, y creo que se debe a la escuela. Es un poco accidentado cuando tienes que leer cosas de la escuela que no precisamente entran en tus gustos literarios y tienes que sacrificar los libros que sí te gustarían hojear, sin embargo, he tenido experiencias en las que al final, la lectura escolar me termina agradando. Eso me pasa desde que iba en la primaria. Creo que yo era de las pocas niñas que se alegraba de recibir los libros de texto. Me gustaba su olor nuevo, y todos mis libros, desde el de español hasta el de geografía, los hojeaba con mucho entusiasmo. Obviamente los libros de lecturas eran mis preferidos y tengo gratos recuerdos de ellos. En mi casa había muy pocos libros para leer, y la mayoría eran regalos de los patrones de mi papás. A los siete años tuve mi primer colección de cuentos de los Grimm. Mi primer novela fue El cazador y sus perros de Celedonio Martínez, y mi primer libro ilustrado fue uno de Rey León, recuerdo que mis padres tuvieron que ahorrar para poder comprármelo. Pero regresando a los libros de texto, los de lecturas me permitían conocer a autores que en ese momento no significaban mucho para mí. No sólo leía los libros de texto de mi escuela, sino también unos que me habían regalado de una escuela francesa que estaba por Lomas de cortés. Siempre he querido recobrar esos libros por que aunque la educación pública nunca ha hecho buen uso de ese material, los libros de mi época eran excelentes compilaciones. Tiempo después, cuando ya había leído varias obras de Oscar Wilde me tope con mi libro de sexto año y me tope con uno de sus cuentos. También había un fragmento de las crónicas marcianas de Bradbury, un extracto de una obra de Cervantes y hasta un cuento de Córtazar. No sé como sean los libros de texto de ahora, pero sin duda siguen siendo desaprovechados. 

Ahora sí, les empezare a contar sobre los libros que he estado leyendo. También estoy preparando una sorpresa para marzo, que conjunta dos de mis actividades favoritas: ver animación y leer. En cuanto a mis proyectos literarios, estamos por preparar el segundo número de la nueva época de Moria, sigo con el proceso de mi compilado de cuentos y ahora comienzo el proyecto de mi primer novela. Junto a todo esto, la escuela y esperemos que próximamente un trabajo ( y un par de premios). Mucho trabajo para compensar las otras carencias.



martes, 7 de febrero de 2012

Bookmark I




–Watanabe, ¿me quieres?
–Claro –respondí.
–¿Puedo pedirte dos favores?
–Incluso tres.
Naoko sacudió la cabeza sonriendo.
–Con dos es suficiente. El primero es que te agradezco que vengas a verme. Estoy muy contenta y me... me ayuda mucho. Quizá no lo parezca, pero es así.
–Volveré a venir –dije–. ¿Y el otro?
Que te acuerdes de mí. ¿Te acordarás siempre de que
existo y de que he estado a tu lado?
–Me acordaré siempre.

[Fragmento de la novela Tokio Blues de Haruki Murakami]





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